En relación al programa de acompañamiento

 

Aunque el enfoque estratégico fundamental de tener a la comunidad como un sujeto histórico no ha cambiado desde su fundación, SERJUS ha estado en un proceso de evolución, desarrollo y extensión de su trabajo, mismo que ha estado sujeto a cambios muy importantes ocurridos en el contexto nacional y en las regiones de trabajo. SERJUS ha evolucionado en la consideración de la articulación micro macro, relacionando lo local o comunitario con lo municipal, lo departamental, lo regional, lo nacional y lo mesoamericano, como realidades en diferente dimensión pero que están íntimamente relacionados y en interacción permanente.

 

Este proceso tiene su manifestación en siete momentos principales:

 

a) Acompañamiento a procesos rurales de organización y asociación más enfocado en la organización comunitaria (planes de 1988 a 1991)

Se inició con cuatro experiencias ejemplo en los municipios de Sololá, Ixcán, Totonicapán y Chichicastenango en el altiplano occidental y luego se amplió a Patzún en el Altiplano Central. Se conoció planteamientos y experiencias concretas, con base en las cuales se elaboró la propuesta básica de SERJUS de Organización Participativa de la Comunidad. El trabajo organizativo y formativo se acompañó con un programa de Seguridad alimentaria como base para la convocatoria y reunión entre las experiencias.

 

b) Acompañamiento a asociaciones municipales de comunidades y sus coordinaciones. La coordinación regional siempre con una visión de desarrollo comunitario (planes de 1990 a 1996).

Fue en Totonicapán, con la asociación CDRO, donde hubo más coincidencias en cuanto a la propuesta de Organización Participativa de la Comunidad. Alrededor de esta experiencia se formó un grupo de organizaciones orientadas hacia la asociación comunitaria, de diferentes municipios, en los departamentos de San Marcos, Quetzaltenango y Retalhuleu, además de los departamentos de Totonicapán, Sololá, El Quiché y Chimaltenango ya trabajados anteriormente e interesados en desarrollar también dicha propuesta. De este modo surge la Coordinadora de Asociaciones de Desarrollo Integral del Sur Occidente de Guatemala CADISOGUA, como una coordinación de dieciséis asociaciones de comunidades cuya constitución y estructuración fue acompañada por SERJUS. Durante el proceso de conformación y fortalecimiento de la coordinación se continuó apoyando individualmente a las asociaciones de comunidades miembros de la coordinación y otras que fueron surgiendo individualmente, algunas de las cuales conformaron la Unión de Asociaciones Microrregionales de Base UAM como otra coordinación regional abarcando organizaciones de los departamentos de Huehuetenango y San Marcos.

 

c) Acompañamiento temático más orientado al fortalecimiento institucional y la formación de dirigentes de asociaciones de comunidades y otras organizaciones sectoriales (planmultianual 1997-1999)

El rápido aumento de iniciativas que provenían de más o menos 35 municipios y la falta de recursos de SERJUS obligaron a un cambio de forma de acompañamiento, pasando del acompañamiento directo a las asociaciones municipales, a la capacitación de dirigentes de las mismas en temas para el fortalecimiento institucional. Al principio eran sólo ciclos de capacitación que luego se complementaron con asesorías específicas, para apoyar la aplicación en la práctica de las capacidades generadas. Los participantes en los ciclos de capacitación provenían de organizaciones de los mismos departamentos con los que ya se venía trabajando, posteriormente se pudo ampliar a más municipios.

 

d) Acompañamiento con una visión de procesos de articulación municipal, departamental y regional en el occidente y en el área metropolitana (plan multianual 2000- 2003)

La firma de los Acuerdos de Paz facilitó el surgimiento público y legal en todos los municipios de nuevas organizaciones locales que habían permanecido encubiertas durante el conflicto. Ante el peligro de que entraran en competencia y en rivalidad con las asociaciones de comunidades, se pasó a la conformación de coordinadoras municipales integradas por asociaciones de comunidades u organizaciones comunitarias y organizaciones sociales locales, con la intención de que todos se integraran a la propuesta de Organización Participativa de la Comunidad, promoviendo organización comunitaria e incidencia conjunta frente al Gobierno Municipal. Por petición de las asociaciones, SERJUS volvió a un acompañamiento integral a once procesos municipales y se participó en la Mesa de Concertación Departamental que se configuró en Quetzaltenango, para la implementación de los Acuerdos de Paz.

Estos cambios en las dimensiones territoriales permitió que visualizáramos que el altiplano occidental del país, es una región con dinámicas propias de orden económico, social, étnico y político que influencian y se influencian de los procesos organizativos y de articulación comunitaria, municipal y departamental, por lo que vimos la necesidad de impulsar una coordinación regional en dos sentidos: como una coordinación de instituciones y como la conformación de redes sectoriales regionales, en las cuales participan, además de las organizaciones comunitarias, otras organizaciones sociales y ONG’s locales, entrecruzándose y completando las coordinaciones territoriales que ya se habían iniciado.

Con el acompañamiento y la formación de redes a nivel regional se trata de incidir en la construcción de economías regionales, construidas desde lo local, municipal y departamental, además de la participación ciudadana que se venía impulsando en cada uno de estos niveles. La dimensión regional implica la posibilidad de incentivar integración de movimiento comunitario con los movimientos campesino y de ONG’s.

Con la idea de promover la organización y la participación comunitaria en el área metropolitana se promovió y acompañó la conformación de la Coordinadora Urbana COUR, como una articulación de organizaciones que trabajaban en dicha área. La iniciativa surgió buscando la rearticulación de las organizaciones y los movimientos reivindicativos urbanos que fueron totalmente desarticulados durante el conflicto armado.

En el proceso de elaboración y aprobación de un nuevo Código Municipal, así como de las Leyes de Consejos de Desarrollo y de Descentralización, SERJUS intentó institucionalizar la propuesta de Organización Participativa de la Comunidad, participando en un Colectivo Nacional para la elaboración de propuestas alternativas para dichas leyes. Se influyó en la inclusión de varios conceptos y artículos, pero no se pudo cambiar el sentido principal de toda la ley.

 

e) Trabajo con una visión de región como articuladora de lo comunitario, municipal y departamental, con lo nacional y mesoamericano (plan multianual 2004-2007).

Con la idea de que las leyes de Descentralización, Código Municipal y Ley de Consejos de Desarrollo configurarían un sistema nacional de descentralización y participación ciudadana, pasamos a la difusión de dichas leyes y a promover la participación ciudadana en dicho sistema, tanto en los municipios y departamentos en los que ya veníamos trabajando como en otras regiones.

La precisión que se fue teniendo en lo relativo a las dimensiones, las estrategias y los actores o sujetos, determinó el que en SERJUS se viera la necesidad de concentrar su acción en áreas geográficas determinadas más claramente, pasándose de un trabajo difuso en sur-occidente, altiplano occidental, nor-occidente, Verapaces y área metropolitana a un trabajo más centralizado en la región del altiplano occidental y la región metropolitana.

En la región de occidente se ha trabajado en la conformación y articulación de programas sectoriales, para el impulso de redes regionales en salud, educación, agricultura, microfinanzas y fortalecimiento de la participación de la mujer. Pero en la coordinación territorial, con la participación de las comunidades, no logro abarcar lo departamental y lo regional, viéndose la necesidad de la conformación de sub regiones, como paso de transición, determinadas por factores de identidad étnica- cultural y dinámicas específicas, en lo social, económico y político.

En la región metropolitana, desde la coordinación regional, por un lado de las organizaciones sociales y por el otro de las organizaciones populares, articuladas ambas, se comenzó a impulsar la promoción de coordinadoras multisectoriales territoriales en los municipios de Chinautla, Villa Nueva y Guatemala, y la coordinacion sectorial en coordinaciones o mesas de trabajo en vivienda, mujer y juventud.

En ambas regiones, pero principalmente en la de de occidente se comenzó a ver la necesidad de impulsar más fuertemente el fomento económico, realizando estudios de potencialidad económica y promoviendo la acción de los gobiernos municipales en programas y proyectos productivos, así como la integración de comisiones de fomento económico dentro de los consejos municipales de desarrollo.

Para fortalecer el trabajo organizativo impulsado en las dos regiones, se conformó el sistema de escuelas de educación popular, cuyo propósito, además de la formación y capacitación político metodológica de los dirigentes, ha sido constituirse en un espacio de encuentro y relación entre diferentes actores, a partir del intercambio de experiencias y fortalecimiento de las capacidades en el análisis de la realidad y acción socioeconómica y política. Se trata de retomar la naturaleza política y pedagógica de la educación popular, para generar acciones propositivas, de incidencia y participación que permitan enfrentar nuevas y distintas situaciones que la práctica exige conocer y transformar, iniciando también con ello la conformación de una red de educadores populares.

 

f) Trabajo para el fortalecimiento de la participación desde la organización comunitaria en la construcción de una fuerza social popular por el desarrollo integral, sostenible y solidario de nuestros pueblos (Plan multianual 2007- 2009).

Se continua con la formación de coordinadoras municipales por medio de las cuales se apoya la organización y articulación de consejos comunitarios de desarrollo (COCODES) y la participación en los consejos municipales de desarrollo (COMUDES), así como la incidencia ante los gobiernos municipales, a través de las oficinas municipales de planificación. Se realizan diagnósticos, agendas y planes de desarrollo, promoviendo foros con candidatos a puestos públicos y se demanda la incidencia en la elaboración de presupuestos participativos. Sin embargo, por falta de un partido político fuerte que represente unitariamente los intereses populares a niveles más allá de lo municipal, la fuerza política de las comunidades y las organizaciones locales se desintegra sin un referente político y sin alternativas electorales.

Se intenta la conformación de cinco subregiones, determinadas por factores de identidad étnica- cultural, así como por dinámicas específicas, en lo social, económico y político. A nivel subregional se ha venido generando espacios de articulación sectoriales de: mujeres, autoridades ancestrales, participación ciudadana, fomento económico, juventud. En lo territorial se inicia la formación de coordinadoras subregionales fortaleciendo la organización y la articulación de grupos promotores y coordinadoras municipales.

A nivel departamental se plantea la participación de las organizaciones comunitarias de desarrollo en articulación con los diferentes sectores organizados, en el Consejo Departamental de Desarrollo (CODEDE) desde donde se administran los fondos sociales.

Surge cada vez con más fuerza la reconstitución, fortalecimiento y articulación de las Autoridades Ancestrales Indígenas, con énfasis en la administración de justicia comunitaria y la defensa del territorio. Se ha propiciado y apoyado encuentros de intercambio de conocimientos y experiencias y la conformación de consejos de Autoridades Ancestrales A nivel comunitario, municipal, departamental y regional ha venido

En los espacios de articulación en los diferentes niveles, las mujeres y la juventud están siendo actores importantes, por lo cual se ha incrementado el apoyo a sus esfuerzos de organización y articulación, promoviendo la formación de capacidades, encuentros y coordinaciones con un enfoque de democracia en género y de equidad etaria. En varios municipios se ha impulsado la instauración de la Oficina Municipal de la Mujer

Desde el Programa de Regionalización se sigue apoyando la consolidación de las 5 redes: salud, mujer, agrícola, educación y financiera. La Red Financiera de Asociaciones Comunitarias ya funciona por sí misma y la red de educación y mueres se lanzan a la ejecución de proyectos propios, las cuales cuentan con un plan estratégico, propuesta organizativa, con recursos propios para la ejecución de acciones.

La crisis económica y la crisis alimentaria que afecta a las comunidades rurales hacen que a nivel del trabajo sectorial regional se promueva un área de fomento a la economía social y popular con componentes de Agroecología, comercialización y empresarialidad rural.

Las redes regionales sectoriales se vinculan a otros espacios de articulación a nivel nacional, mesoamericano y latinoamericano. Se ha ampliado la visión política con la vinculación a movimientos latinoamericanos en los que se participa: RED CAMIF, RED CATALISIS, MAELA, COMISIONES ESPECIFICAS DE LA RED ALFORJA, RED CASAN, REDSAG

Desde las redes sectoriales se apoya política y metodológicamente la elaboración de propuestas ante los proyectos de Ley de micro finanzas, Ley marco de salud, Reforma Educativa, Política de Seguridad Alimentaria y Nutrición SAN. Además del apoyo en la elaboración de algunas agendas de desarrollo de la mujer en varios municipios.

El Sistema de Escuelas de Educación Popular de SERJUS con escuelas establecidas a diferentes niveles: municipal, subregional, regional, nacional y mesoamericana, ha desarrollado procesos de formación política y metodológica.

Se ha impulsado la Red de Educadores Populares con círculos de estudio sobre temas comunes y la realización de encuentros de reflexión e intercambio de experiencias; lo que abre un espacio de relación y encuentro. Se busca que la Red de Educadores Populares sea autogestiva, para garantizar su sostenibilidad.

A la Plataforma Urbana en el Area Metropolitana se han integrado las coordinadoras multisectoriales o coordinadoras municipales, además de las organizaciones sociales y las organizaciones de base comunitaria que ya han venido participando. Ahora son ocho municipios en los que trabaja la Plataforma Urbana distribuidos entre las diferentes organizaciones que la conforman. Así mismo se han organizado al interior de la misma, comisiones sectoriales de formación, mujeres, vivienda y transporte. Este fortalecimiento permite aumentar su capacidad de incidencia en temas como la Ley Nacional de Vivienda, y la defensa del territorio amenazado por empresas areneras y cementeras.

 

g) Fortaleciendo la defensa del territorio, la construcción de economías locales y la búsqueda de la soberanía alimentaria (Plan multianual 2010-2012).

El mayor acceso a los mercados internacionales para los agrocombustible ha incentivado una mayor concentración en la propiedad y tenencia de la tierra y con ello, un aumento más acelerado en la crisis económica y la inseguridad alimentaria que afecta a las comunidades rurales, las que a su vez ven amenazada la disponibilidad de recursos naturales vitales por el despojo de los territorios para la instalación de explotaciones mineras e hidroeléctricas.

Frente a esto en las organizaciones sociales y comunitarias se ve cada vez más que la seguridad alimentaria depende de la construcción de soberanía alimentaria sobre la base de la defensa de los territorios que históricamente les han pertenecido En este mismo orden a nivel del trabajo sectorial regional se promueva un área de fomento a la economía social y popular con componentes de agroecología, comercialización y empresarialidad rural y la construcción de economías locales.

La defensa del territorio se ha convertido en una prioridad para las comunidades, municipios y subregiones, siendo un elemento aglutinador y de consenso, generador de movimientos y acciones conjuntas, muy vinculado a las luchas por la seguridad y la soberanía alimentaria.

 

En relación a organización y funcionamiento

La evolución en los enfoques del proyecto estratégico ha provocado cambios también en la estructura interna de SERJUS, que se ha venido adaptando a los mismos. Así de una organización por proyectos, se pasó a una organización por programas, descentralizando la función de monitoreo y evaluación en coordinaciones operativas en relación a los acompañamientos y el proyecto de regionalización.

Se amplió inicialmente la Coordinación General como órgano de toma de decisiones, integrando en la misma a los coordinadores de programas (Programa de Acompañamiento, Programa Jurídico, Programa de Fortalecimiento Institucional y Coordinación Política), las coordinaciones operativas ( subregión Quiche Sur, Subregión Sololá, Subregión Área Central/formación Metodológica, Subprograma de Regionalización, Subregión Mam, Subregión Kiché de Quetzaltenango y Subregión Kiché de Totonicapán) y la Dirección; después de un tiempo se ha dado una mayor descentralización conformando coordinaciones de subprogramas, por lo que se dejó la Coordinación General ordinaria sólo con la Dirección y las Coordinaciones de Programas, y la participación ampliada sólo para casos trascendentales.

Del mismo modo se amplió la Asamblea legal de SERJUS como Sociedad Civil, integrada ahora por siete personas, cuatro mujeres y tres hombres, logrando una participación equilibrada en términos de género.

 

En relación a recursos internacionales

Otro cambio importante ha sido la diversificación de fuentes de financiamiento. Actualmente SERJUS tiene el apoyo de quince organizaciones cooperantes provenientes de países de Europa.

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