Historia

Uno de los principales motivos para el surgimiento de SERJUS, fue la necesidad expresada por varios grupos y dirigentes rurales, de apoyar los esfuerzos de las comunidades a su recuperación física y espiritual, ante el desgaste provocado durante los años de violencia y represión que implicó el conflicto armado interno, cuyos efectos, junto con la crisis económica paralela al mismo les afectan todavía grandemente.

Ante la crisis económica, se vio la importancia de planificar una economía local autogestiva, en la que necesariamente debía darse la participación de toda la población y de las autoridades en los diferentes niveles. SERJUS impulsaría entonces la propuesta de una organización participativa de la comunidad u organización POP, retomando las formas culturales de organización maya, que abarcara a toda la comunidad y que tuviera incidencia en las autoridades comunitarias y municipales. Se buscaba iniciar el proceso de construcción de una economía regional propia, partiendo de la organización de las economías comunitarias y municipales.

Otro de los motivos fue la toma de conciencia de que el trabajo sólo con pequeños grupos en las comunidades (comités pro-mejoramiento, cooperativas, ligas campesinas etc.) y la promoción de micro-proyectos aislados para atender la problemática local, provocan la atomización de la organización comunitaria, dando lugar a divisionismos, con poca eficacia en el desarrollo integral y la construcción del poder local o empoderamiento de las comunidades rurales y urbanas, por lo que era necesario desarrollar una experiencia de organización de las comunidades, su asociación a nivel municipal y sus coordinaciones entre sí y con otros actores en los ámbitos municipal, departamental y regional.
Se inició el trabajo con tres planteamientos: la promoción de la organización comunal, la planificación integral del desarrollo local y la atención a las necesidades inmediatas de la población. Se buscaba la reintegración de la comunidad como sujeto económico, social, político y cultural, la reestructuración de la economía popular, la toma de posiciones frente al gobierno municipal y la educación a partir de la misma práctica y de las luchas reivindicativas del pueblo.

La fundación formal se hizo inicialmente como una entidad de Consultoría por los abogados Manolo y Lázaro García, el 25 de noviembre de 1987, con la figura legal de una Sociedad Civil no lucrativa.

Como resultado de un proceso de consulta a dirigentes comunitarios rurales y de la experiencia de varias de sus organizaciones, se convirtió en enero de 1988, en una organización de apoyo a la organización comunitaria y sus coordinaciones, encargándose de un programa de capacitación de dirigentes y de acompañamiento a los procesos desarrollados por las organizaciones a nivel local y regional. En diversos talleres fueron surgiendo ideas hacia la autodependencia comunitaria, la diversidad productiva, el intercambio, la planificación de la economía local, pero se vio que para lograr todo eso era necesario tener la participación de toda la gente y de las autoridades locales y regionales, para lo cual hacía falta organización, capacitación y conciencia en las comunidades y la unión de organizaciones comunales, municipales y regionales.