El pasado 26 de marzo, en San Luis Jilotepeque, Jalapa, bajo las energías de Aq’ab’al el pueblo poqomam vivió un momento profundamente significativo con la entrega de los Justos Títulos de sus tierras comunales, en el marco de una actividad comunitaria que representó un reencuentro con su historia, sus raíces y su lucha colectiva.
El acto estuvo acompañado de elementos que reflejan la espiritualidad y la identidad del pueblo, como la marimba, las velas y el incienso, en un ambiente cargado de memoria y sentido comunitario. Fue un espacio para reconocer el caminar de generaciones que han defendido el territorio frente a múltiples amenazas.
Estos títulos tienen un valor histórico muy importante, ya que datan de inicios del siglo XVIII, cuando el pueblo poqomam adquirió colectivamente estas tierras. Sin embargo, durante años estos documentos no estuvieron en manos de la comunidad, lo que generó incertidumbre y facilitó intentos de despojo sobre el bosque comunal. A partir de un proceso de investigación y reconstrucción histórica impulsado en los últimos años, se logró recuperar y validar estos títulos, devolviéndolos finalmente a quienes les pertenecen.
Este logro es resultado del trabajo sostenido de la organización Custodios del Bosque, quienes han sido clave en la defensa del bosque comunal conocido como El Pinal. Su labor ha implicado no solo el cuidado del territorio, sino también enfrentar amenazas, presiones externas y procesos de criminalización.
La defensa del bosque ha tenido costos dolorosos para la comunidad. Durante la actividad se recordó a personas que han dedicado su vida a esta lucha, incluyendo a quienes ya no están. Sus historias reflejan el compromiso profundo con el territorio y la decisión colectiva de no abandonar su defensa, aun en contextos difíciles.
En este proceso, ha sido fundamental el papel de las mujeres, quienes han sostenido la vida comunitaria y han participado activamente en las acciones de defensa. También se destacó la importancia de los saberes y prácticas que se transmiten en la comunidad, como la elaboración de artesanías, que forman parte de la identidad y resistencia del pueblo.
De igual forma, se reconoció el papel de la juventud como parte clave en la continuidad de esta lucha. Durante la entrega, se realizó un acto simbólico en el que los títulos fueron también puestos en manos de jóvenes de Custodios del Bosque, como una forma de fortalecer el acompañamiento intergeneracional y el compromiso colectivo hacia el futuro.
La recuperación de los Justos Títulos no solo representa un respaldo legal, sino una herramienta para seguir defendiendo el territorio frente a intereses externos. También abre la posibilidad de exigir el respeto a las decisiones comunitarias y detener acciones que afectan el bosque.
Este hecho reafirma que la defensa del territorio no es algo reciente, sino un proceso histórico que han sostenido los pueblos a lo largo del tiempo. Defender el territorio es defender la vida, la memoria, la cultura y las formas propias de organización.
Hoy, el pueblo poqomam reafirma su camino, recordándonos que la lucha por el territorio es también una lucha por el presente y el futuro de las comunidades.


