El 9 y 16 de agosto, las regiones Centro y Occidente se convirtieron en espacios de encuentro, formación, arte y organización durante el 18.º Festival Semillas de Pensamiento, realizado bajo el lema “Sembrando conciencia desde los pueblos dignos para el cuidado y defensa de los territorios”.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, más de 70 organizaciones sociales, comunidades, autoridades ancestrales, mujeres, juventudes, artistas, educadoras y educadores populares se encontraron para compartir conocimientos, experiencias, luchas y propuestas que nacen desde los territorios.
El Festival Semillas de Pensamiento se ha constituido como un espacio político, educativo y cultural que busca llevar la formación más allá de los salones y acercarla a los espacios públicos, promoviendo el diálogo y la reflexión con la población sobre las realidades que viven los pueblos y comunidades.
En esta 18.ª edición, la reflexión estuvo centrada especialmente en las luchas históricas y actuales por la defensa del agua como derecho humano y bien común, los territorios, la biodiversidad y la Madre Tierra, frente al despojo, la privatización y la mercantilización de los bienes naturales. Asimismo, se promovió la importancia de avanzar hacia una gestión pública, democrática, equitativa, intercultural y sostenible del agua y las semillas nativas, con participación de los pueblos y respeto a los derechos colectivos y de la naturaleza.
Región Centro:
El 9 de agosto, el Festival se desarrolló en la región Centro, en la Plaza Mayor de la Ciudad de Guatemala, convirtiendo el espacio público en un lugar para encontrarse, aprender, compartir y expresar las luchas y propuestas de los pueblos.
La jornada articuló diferentes expresiones culturales y políticas. Se realizó una mística de apertura, se compartieron los antecedentes del Festival y se desarrollaron presentaciones de Ix Kat, recitales de poesía, teatro, música y danza tradicional. Uno de los momentos centrales fue el foro “Resistencia y esperanza, el papel de los pueblos indígenas en la defensa del territorio”, que permitió reflexionar sobre la organización, las resistencias y los desafíos que enfrentan los pueblos en la actualidad. También se realizó una conferencia de prensa y la lectura del Manifiesto por Palestina.
Los stands de las organizaciones también fueron espacios de formación. A través de juegos lúdicos y actividades participativas se abordaron temas relacionados con educación popular, soberanía alimentaria, derechos de las mujeres, economía comunitaria, reconstitución de los pueblos y defensa de la Madre Tierra.
Occidente:
El 16 de agosto, el Festival continuó en la región Occidente en Llanos del Pinal Quetzaltenango, donde nuevamente organizaciones, comunidades y población participante compartieron un espacio de formación y expresión cultural.
La jornada inició con las palabras de bienvenida de las Autoridades Ancestrales del Valle de Palajunoj, seguidas de una mística de apertura y un momento de memoria y reconocimiento a la compañera Vilma de León, recuperando su trabajo y sus aportes a los procesos organizativos y las luchas de los pueblos.
La cultura y la identidad estuvieron presentes a través de la Danza del Maíz, vinculada con las semillas, la identidad y la soberanía alimentaria; presentaciones artísticas de MAIX; teatro y danza. Además, las personas pudieron recorrer los stands de las organizaciones para conocer experiencias, productos, materiales y distintas iniciativas vinculadas con los ejes del Festival.
Otro momento importante fue el foro “Resistencia y esperanza: el papel de los pueblos indígenas en la defensa del territorio”, que abrió el diálogo sobre las luchas, resistencias, desafíos y propuestas construidas desde los propios territorios. Posteriormente se realizó la lectura del comunicado del 18.º Festival, compartiendo las principales demandas, posicionamientos y compromisos de los pueblos y organizaciones participantes.
Sembrar pensamiento también es defender la vida
Las actividades realizadas en ambas regiones mostraron que la defensa de los territorios no puede separarse de otros procesos. Defender el territorio también significa defender el agua, las semillas nativas, la soberanía alimentaria, los conocimientos ancestrales, los derechos de las mujeres, la organización comunitaria y las distintas formas de vida que los pueblos han construido históricamente.
Por ello, el Festival articuló diferentes ejes de trabajo: educación popular; biodiversidad y soberanía alimentaria; economía comunitaria; defensa de los territorios; equidad de género; y reconstitución de los pueblos y Estado Plurinacional. Estos ejes buscan fortalecer la formación política, la organización comunitaria, la participación y los derechos colectivos.
Frente a las amenazas que enfrentan los territorios, el Festival también dejó una reflexión: la defensa de la vida no corresponde únicamente a quienes habitan comunidades directamente afectadas. El agua, los bosques, las semillas y la biodiversidad sostienen la vida de todas y todos; por ello, conocer las problemáticas, cuestionar sus causas y participar en su transformación también es una responsabilidad colectiva.
El 18.º Festival Semillas de Pensamiento reafirma que sembrar conciencia es también sembrar organización, memoria y esperanza para continuar construyendo, desde los pueblos, alternativas para el cuidado y defensa de la vida y los territorios.
La actividad se realizó con el apoyo de ASTM, Mundu Bakean, Gobierno Vasco y la Agencia Catalana.
¡Es tiempo de sembrar conciencia y cosechar organización!









