Los días 26 y 27 de junio, en San Miguel Morazán, El Tejar, Chimaltenango, cerca de 83 representantes de organizaciones sociales, comunidades, autoridades ancestrales y procesos territoriales participaron en el Seminario de Defensa del Territorio “Juntas y juntos por la defensa de la vida”, un espacio de formación política, intercambio de experiencias y construcción colectiva de propuestas para fortalecer la defensa del agua, la tierra, la biodiversidad y los derechos de los pueblos.
El seminario reunió a integrantes de AMES, Red de Mujeres Ixoquib’ Noj, Multisectorial, CENTRACAP, Movimiento Social, Ajchijay, Comité de Unidad Campesina (CUC), Asociación Maguey Blanco, Mujeres Alfareras, COUR, Resistencia la Puya, Bio-Tierra, CONAVIGUA Mojomaya, Autoridades Ancestrales, comunidades afectadas por TRECSA, Red K’at, Escuela de Defensa del Territorio, Red de Productores, Kab’ Lajuj K’an, Alcaldía Indígena, Observatorio de Industrias Extractivas y Grupo FOCO, que día a día impulsan procesos de resistencia y defensa de los bienes comunes en distintos territorios del país.
El objetivo fue generar un espacio de formación, reflexión crítica y diálogo de saberes que contribuya al fortalecimiento de las capacidades organizativas de comunidades, mujeres, juventudes y liderazgos territoriales para la defensa de los bienes comunes, los derechos colectivos y la autodeterminación de los pueblos frente a las diversas formas de despojo y mercantilización de la vida.
Como primer ejercicio se construyó el Mapa del Cuidado de la Vida, donde las y los participantes identificaron las principales luchas que desarrollan en sus territorios: la defensa del agua, los bosques, las semillas nativas, la biodiversidad, las formas propias de organización y el territorio cuerpo-tierra. Este momento permitió reconocer que, aunque las problemáticas son diversas, las resistencias tienen un mismo horizonte: proteger la vida y fortalecer la organización comunitaria.
Aprender de las experiencias fortalece la organización
Uno de los momentos centrales fue el recorrido por los estands de la resistencia, donde distintas organizaciones compartieron sus experiencias sobre la defensa del agua, la tierra, el medio ambiente y los territorios afectados por megaproyectos.
Entre los aprendizajes destacados se abordaron:
- Los avances y desafíos de la propuesta de Ley Marco del Agua, impulsada desde procesos de articulación que buscan el reconocimiento del agua como un derecho humano y el respeto a los sistemas comunitarios y ancestrales de gestión del agua.
- La experiencia del Comité de Unidad Campesina (CUC) en la defensa de la tierra frente a los desalojos y la conflictividad agraria.
- Las acciones comunitarias para enfrentar la contaminación ambiental y proteger los bienes naturales en distintos territorios.
- La resistencia de las comunidades afectadas por TRECSA, quienes compartieron las implicaciones sociales, ambientales y jurídicas derivadas de los megaproyectos de transporte de energía, así como los procesos organizativos que han fortalecido para defender sus derechos.
Estos intercambios evidenciaron que la organización comunitaria, la comunicación popular, la formación política, las alianzas y la incidencia pública siguen siendo herramientas fundamentales para enfrentar el despojo y fortalecer la defensa de los bienes comunes.
Comprender el contexto para fortalecer las luchas
El Observatorio de Industrias Extractivas desarrolló un análisis sobre el modelo extractivista en Guatemala y sus impactos sobre los territorios, explicando cómo la explotación intensiva de los bienes naturales responde a intereses económicos que afectan el agua, la tierra y la vida de las comunidades.
Las reflexiones coincidieron en que la principal fortaleza de los pueblos continúa siendo la organización comunitaria, el conocimiento del territorio y la participación activa de las comunidades para proteger sus bienes comunes.
Posteriormente, el Grupo FOCO compartió un análisis sobre el contexto político y preelectoral, invitando a las organizaciones a reflexionar sobre los desafíos que representan las próximas elecciones para la defensa del territorio. Se resaltó la importancia de fortalecer la formación política, la comunicación popular y la participación consciente de las comunidades para enfrentar la desinformación, la cooptación de liderazgos y las amenazas que afectan los procesos organizativos.
Del análisis a la acción colectiva
El seminario concluyó con la construcción de compromisos y propuestas de acción para fortalecer la articulación entre organizaciones y comunidades. Las y los participantes identificaron como prioridades impulsar procesos de formación política, fortalecer la comunicación popular, promover círculos de estudio, desarrollar acciones de incidencia y consolidar alianzas territoriales que permitan responder de manera conjunta a los desafíos actuales.
Asimismo, se reafirmó la necesidad de continuar posicionando la defensa del agua, la tierra, los bosques, las semillas nativas y la biodiversidad como derechos colectivos fundamentales para garantizar la vida de las presentes y futuras generaciones.
La defensa de la vida se construye desde los pueblos
Más que un espacio de intercambio, este seminario reafirmó que la defensa del territorio solo es posible mediante la organización, la solidaridad y la articulación entre los pueblos. Cada experiencia compartida demostró que, frente al despojo y la mercantilización de los bienes comunes, las comunidades continúan sembrando esperanza, construyendo alternativas y fortaleciendo procesos que colocan la vida, la dignidad y los derechos colectivos en el centro de sus luchas.
Porque defender el territorio es defender el agua, la biodiversidad, la cultura, la organización comunitaria y el futuro de los pueblos.
Este seminario fue posible gracias al apoyo de SERJUS, ASTM, Mundu Bakean y Gobierno Vasco.



